lunes, 25 de abril de 2011

Problemas circulatorios

En mi afán de desentrañar y entender el sentido de vida, para justamente no vivir una vida sin sentido. Sigo haciéndome preguntas, que a veces tienen respuestas. Otras se abren cual abanico cuestionatorio a más preguntas que tal vez carezcan de respuestas. Aunque quizá si presto atención,  la misma pregunta sea el contenedor de la respuesta.

El cuestionamiento que hoy ocupa en un todo a mi masa cerebral es: ¿porque las señoras mayores utilizan sus propios changos dentro de los supermercados? Los supermercadistas ¿sabrán el peligro que esto entraña?, ¿conocerán el riesgo al que someten a sus clientes al permitir la entrada y circulación de esos malévolos engendros?

Los referidos artefactos son utilizados por sus propietarias como una extensión de su mano. Adquiriendo el rango de armas casi letales. Son utilizados habitualmente para abrirse paso, conseguir un lugar, conservar por horas su espacio en la góndola, y obstruir de maneras varias y más que creativas a los demás compradores.

Desventajas que presenta la  circulación de los changos no oficiales:

  • Son más livianos, por ende más maniobrables. Lo que causa un mayor estrago en nuestros tobillos, tibia, peroné, y metatarsos.
  • No son fáciles de detectar, pueden ocultarse con éxito detrás de otro comprador, una góndola, heladera, un cartel o cualquier recoveco,  y tomarte por sorpresa.
  • Por su tamaño, pueden pasar entre dos changos sin problemas, arrebatándote la posibilidad de conseguir ese ultimo producto, o un mejor lugar en la fila de la caja.
  • Pueden se llevados por delante o por detrás. Así que cuidado, por que puede perjudicar en ambos sentidos.
  • Cuando sus propietarias se reúnen a departir en alguno de los pasillos (en general  los más concurridos), suelen utilizarse como una suerte de para avalanchas. Impidiendo cualquier intento de acceso.
  • La consigna de quienes  circulan con estos temidos elementos rodantes es: llegar primero. Sin importar el donde o el para que. Empleando para su consecución,  todos los métodos, lícitos o ilícitos .

Por las razones más arriba expuestas señores propietarios de supermercados, sean más solidarios con los sufridos clientes, no nos agreguen un factor más de conflicto. Exijan la utilización del chango oficial. Y si es muy grande, recurran a la milenaria sabiduría oriental, y provean esas monísimas e inofensivas canastitas que tienen los supermercados chinos.

Besooo

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