jueves, 2 de junio de 2011

¿Los reyes del reino?

Hoy estaba muy tranquila mirando un video, de repente mi marulo se puso como loco. Por lo que comenzó su actividad sesística, lo que fue sucedido por una suerte de tormenta de ideas, todo pasó muy rápido y de repente me encontré pensando lo siguiente:

Cuan cierta es la frase, cuanto más conozco a la gente… más me gustaría ser animal. Son honestos, desinteresados, tienen un profundo sentido de la lealtad. Se conforman con lo que les dan, o con lo que encuentran.

No dañan si no son dañados, no molestan si no son molestados, no invaden si no son invadidos. Se manejan con reglas simples, claras, con límites precisos. Coexisten pacíficamente con otras especies. Duermen donde sea,  cuando tienen sueño y comen cuando tienen hambre.

Son cariñosos, compañeros, solidarios, fieles, incondicionales, algunos muy obedientes. No emiten palabra pero se comunican, entienden, se expresan. Te miran, ¡y cómo te miran!

Para ellos todos son iguales, no les importa la condición social, el color de la piel, ni si se es lindo, feo, joven o viejo. Lo único que les importa es como se los trata, y así te tratan.

No roban, ni engañan, ni los ciega la ambición, no cometen actos de corrupción. No se quedan con lo que no es de ellos, no lavan dinero, ni compran quintas, ni trabajan en organizaciones. Obviamente tampoco estafan a esas organizaciones. Ni tienen constructoras elegidas para construir casas, con precios muy, pero muy inflados, para gente carenciada.

A ellos no les importa ver el negocio, no les va la vida en ello, tienen otras metas tal vez… ¿más espirituales?. Son llanos, como los ves, como se muestran, no tienen dobleces como dice mi mamá. Tampoco necesitan que les toque un juez amigo, no lo necesitan, no hacen nada que vaya contra la ley. Ni que atente contra la seguridad del humano.

No se si denominarlo instinto o inteligencia, pero ellos sí aprovechan las segundas oportunidades.

No como los humanos que cometen uno tras otro delito. Ellos son responsables, jamás actuarían guiados por su ambición, nunca dejarían que ella los hundiera en el barro salpicando a aquellos que en ellos confiaron, a esos que le dieron otra oportunidad.

Como les digo, a veces me gustaría ser animal, y dejar de sentir vergüenza por el comportamiento, acciones, y omisiones de algunos de mis congéneres. Y sino miren esto y después me cuentan.

Besooo.

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