martes, 26 de julio de 2011

Cicatrices

Hoy te miré en forma diferente. Me embarga el dolor y la compasión, miles de cicatrices te cubren. Ignoro su procedencia, tal vez heridas de batallas libradas por distintas razones a lo largo de tu vida, con algunas victorias y otras tantas derrotas.
Parecen haber sido hechas con violencia, al azar pero con gran saña y violencia. Un desalmado muestrario de la obra de un carnicero sádico. Son muchas y te cubren por completo, te atraviesan en todas direcciones, sin seguir un patrón lógico. Algunas son muy profundas y otras están, casi, a flor de piel.
Sus formas son variadas, caprichosas. Algunas parecen islas prolijamente delimitadas. Otras sólo son líneas sin sentido, con un principio pero sin ningún final visible. En cambio otras son depresiones muy profundas que calan muy hondo.
Me pregunto por que te han hecho tanto daño, que buscaban en tus entrañas para dejarte en ese estado. Tal vez fueron como resultado de alguna dolencia, quizás de varias. Pero, si ese es el precio para estar saludable, bien lo ha valido.
Lo importante es que aún estás entre nosotros, comunicándonos, guiándonos, siéndonos útil a pesar de todo y de todos. Te atravesamos una y otra vez desgastando tus heridas y avivando otras.
La verdad es que no entiendo a las empresas, y esa compulsión destructiva de calles y veredas. Viene Electricidad del Norte y hace un pozo, obviamente deja un parche mal hecho que cuando pasas te hundís, o te tropezás o se llena de agua. Esto implica un doble riesgo porque podes meter tu patita y llegar al centro de la Tierra o que un auto pase y te bañe hasta el propio tuétano.
Pero después viene Electricidad del Sur, y obviamente no va a usar el mismo pozo que hizo su punto cardinal opuesto, no y no. Entonces hace otro pozo el doble de grande, de mal hecho, de mal arreglado, y de espantoso.
Después que ambas empresas lumínicas hubieron trabajado “arreglado vereda y pavimento” (cual perro o gato, que intenta tapar lo intapable ), y con cara de dejamos esto hecho un billar, la empresa que nos provee el  agua se acuerda que nos tiene que dar más potencia, que sale poca, entonces tiene que poner caños más grandes, bien grandes, gigantescos. Entonces hace pozos enormes, imponentes, gigantescos, estamos hablando del agua, elemento vital, no se puede andar con chiquitas, todo tiene que ser a lo grande.
Pero estas no son las únicas empresas que se preocupan por destripar nuestras nobles aceras, también están las subtísticas, las de gas, las de teléfonos, y alguna otra que para resguardar su identidad trabaja con nombre ficticio.
Yo no sé, a mí lo que me da un poco de temor, miedo o inquietud es que algún día las aceras se venguen, y nos terminen tragando a todos a través de un pozo mal tapado como en la película Poltergeist.
Besooo.

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