lunes, 8 de agosto de 2011

Otra vez su voz en el teléfono

Ese llamado insistente que se produce una y otra vez, que casi raya en la compulsión, en el acoso. Seguido por el interminable discurso, repetido una y otra vez en forma monocorde, frenética, desesperada, carente de contenido y de interés, que intenta captarte, mantenerte, aferrarse a vos como si fueras su tabla de salvación.
El llamado que libera, fortalece, y enriquece a quien lo hace, y esclaviza y condena a quien lo acepta. Esa dispar contraprestación a la que ya nos tienen acostumbrados, más que sometidos. Que no nos sorprende ni asombra. Que tan solo aceptamos porque es así, casi la ley de la vida. La contemplamos como a una norma pétrea que se mantiene incólume en el tiempo, y nos rige a pesar de nuestras voluntades, intereses y deseos.
Un juego velado, macabro, dispar al que quizás algún poderoso con conciencia, agallas y templanza se animará a decirle BASTA. Mientras tanto nosotros seguiremos soportando sus inequidades, sus servicios poco satisfactorios y, sobre todo, sus llamados insistentes.
Por lo menos cuatro veces por semana estamos recibiendo llamados de la empresa que nos presta telefonía fija en nuestro domicilio. Tenemos a la “Telefónica Española”, que ahora es “Argentina”. La del logo azul y verde claro. Esta gente llama a cualquier hora y de manera insistente para ofrecernos no sé que producto, que dicho sea de paso, no lo querríamos ni aunque nos lo regalaran.
A mi mamá le pasa lo mismo pero con la empresa de Carlos Slim, "Claro", esa misma. Llaman en todo momento, y a toda hora y no reciben un no como respuesta, sino que vuelven a llamar hasta el hartazgo. Hasta el hartazgo de uno, por que ellos siguen y siguen como el conejito de la pila, sin el mayor temor que alguien levante ese bendito teléfono y los mande a rellenar lentejas.
Aclaro, mi mal humor, irritación, hastío, fastidio y malestar no es contra los empleados. Tengo perfectamente claro que ellos están trabajando. Estoy contra la empresa y su errónea estrategia, y el que llama a pesar de estar inscriptos en el "NO LLAME".
¿Qué resultados esperan obtener con esa oferta forzada? ¿Que esperan, que cuando vayamos a atender el teléfono nos golpeemos la cabeza y por eso le digamos que sí? Porque de otra manera seria imposible. No nos van a ganar por cansancio, eso es obvio.
Yo soy muy mal pensada, y cuanto más veces me lo ofrecen y más insisten, más desconfío. Soy así, es mi naturaleza. Entiéndanlo de una vez, es inútil seguir intentando, e intentando convencerme de lo inconvencible, con ofertas menos tentadoras que meter los dedos en un enchufe.
En mi opinión como castigada consumidora, la mejor publicidad es prodigar con el ejemplo. Por eso compitan, gánense nuestra confianza para que las favorezcamos contratándolas, mejoren los servicios y bajen las tarifas. Esa es la mejor publicidad. ¿Es tanto lo que pido?
Besooo.

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