jueves, 20 de octubre de 2011

El principio del fin...

Las horas se suceden unas a las otras, al igual que los meses y los días. Nuestras vidas transcurren en medio de estas sucesiones, para nosotros habituales y naturales. No tenemos conciencia de ello, son hechos de la vida, y donde nuestras vidas se desarrollan. Es algo cierto, rutinario, que no ha cambiado nunca.
Tenemos la certeza que el día dura 24 horas, que tiene un principio y un fin. El ciclo comienza una y otra vez. Así ha sido siempre. Decimos “hasta mañana”, o “lo dejo para mañana” sin siquiera pensarlo, lo hacemos en forma automática, maquinal. Aunque tal vez no todos los que empezamos el día lo terminemos, o tal vez no para todos haya un mañana. Porque ese día que esta transcurriendo es el último de su vida.

Pero ¿que pasaría si no hubiera un mañana? Y no digo para unos pocos. Mi planteo abarca a la humanidad toda, ¿qué pasaría si no hubiera un mañana para nadie? ¿Qué pasaría si hoy no fuera el primero sino el último día de tu vida?¿Qué pasaría si no hubiera un mañana para dejar lo que no puedas hacer hoy? Alguna vez te topaste cara a cara con esa pregunta, esa cruel hipótesis que marca la posibilidad cierta de tu finitud.

Si no lo pensaste, pensalo. Y hacelo rápido, porque tenés solo unas pocas horas para pensar lo que harías y hacer lo que pensaste, o al menos intentarlo. Por que mañana no va a haber mundo. No habrá más espacios cedidos a los partidos políticos, ni publicidades políticas. Bueno, mal ejemplo, eso igual terminaría gracias a que empieza la tan ansiada veda. El fin del mundo traería aparejado el fin de muchas cosas. No habrá más sábados, ni domingos, ni elecciones. No vas a trabajar nunca más en tu vida, ni a cobrar más un sueldo, ni a pagar una sola cuenta más. No se sucederán las estaciones del año, el mundo finalizará en primavera. Tampoco voy a recuperar el gas que perdí hace 13 meses… aunque ya, ¿para qué?

Al menos eso es lo que sostiene el Pastor Harold Camping de 89 años. No que no voy a recuperar el gas, sino que el viernes 21 de octubre el mundo llega a su fin. Así como así, the game is over, la pantalla hace un fade out a negro y aparece escrita con letras doradas la palabra The End.

Desde que tengo uso de razón he escuchado varias veces vaticinios anunciando el final inexorable de nuestro maltratado planeta. Y sin embargo aquí seguimos. Pero Camping, sostiene desde hace cinco años, con toda la seguridad del mundo, del mundo a punto de extinguirse, esta predicción.

Lástima que nos venimos a enterar justo ahora, casi en la víspera. Para él, el principio del fin del planeta Tierra, comenzó a desencadenarse con un terremoto el 21 de mayo pasado. También predice la salvación de algunas personas, personas estas que, coincidentemente son sus adeptos.

Como sea, no tengo la certeza que no habrá un mañana, ni tampoco que lo habrá. Por eso me voy despidiendo rapidito, por que tengo millones de cosas que hacer. Como decía mi abuela, mejor prevenir que curar. Que tengan un buen fin y mejor principio…

Besoooo y ¿hasta mañana?

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