viernes, 9 de noviembre de 2012

Para vos… para ustedes

 

Si, fue para vos, y para ustedes. Fue para todos ellos, que no quieren ser como nosotros. Para los que comenzaron con la división entre unos y otros. Para los que ven un país que nosotros no vemos, para los que ven una realidad diferente a la realidad en la que nosotros vivimos.

Fuimos muchos. O pocos, depende de los ojos con los que se mire. Éramos todos y había de todo: bebés, chicos, chiquitos, gente joven, grande y muy grande. También había perros, pero perros en sentido literal, de esos que ladran y mueven la cola.

No hubo policía, ni insultos, ni agresión. No hubo micros, ni choripanes. No hubo “estímulos” ni presiones.  Todo fue en paz, sin odio. Hubo sonrisas que denotaban esperanza. Esperanza de ser oídos, esperanza de que esto cambie. Esperanza de que se bajen de ese solitario y pétreo 54%, al que se subieron hace un año. Sin darse cuenta de lo vertiginosa que es la realidad.

Las consignas eran muchas, polarizadas, pero claras, clarísimas. La mayoría de la gente sostenía pancartas caseras, escritas con mucho sentimiento y letra clara, para que ellos pudieran leerlas.

Y si se las leía con atención podía concluirse que: “la gente quiere un cambio, porque esta harta”. Harta de la inseguridad, harta de la corrupción, harta de la falta de justicia, harta de viajar en trampas mortales. Harta de los políticos oportunistas que nunca son juzgados. Harta de la falta de libertad, harta de que nos digan que tenemos que pensar.

Harta que la acusen de golpista, harta de que la acusen de desestabilizadores por pensar distinto. Harta que le digan que están llenos de odio por señalar lo que no les gusta. Harta de ser acusada falsamente, harta de escuchar el remanido:” los que critican al gobierno es porque están con Clarín”.

Harta de trabajar y que la plata no alcance. Harta de que le digan que no hay inflación y sí crecimiento. Harta de que no la dejen hacer con su plata lo que quiera.

Harta de los jueces repetidos. Harta de que saqueen las arcas del ANSES para hacer clientes. Hartos de ser socios de las empresas privadas en las pérdidas. Y sobre todo harta de que nos tomen por idiotas.

Ayer el Ministro De Vido dio un claro ejemplo de ello. Después de decir con su mejor cara de piedra sin que se le moviera un músculo, y sobre todo sin ponerse colorado que la gente no tenia luz porque ”bajaron una palanca”. La causa se sorteó a la antigua usanza, y adivinen ¿a quien le tocó? Sí a él, el juez de jueces.

Estamos hartos de ser dueños de las penas, y de que las vaquitas sigan siendo eternamente ajenas. Ojala esta vez escuchen.

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