miércoles, 2 de octubre de 2013

Publicidad de Miércoles

 

En estos tiempos, sigo navegando en aguas aparentemente calmas. Y me dejo arrastrar por la corriente inspiradora que me traen estos días.

No sé porque pero los miércoles tienen ese no sé que ¿viste?, que saca lo más pasional, crítico, críptico, revulsivo y virulento de mi. Aunque en realidad para que todo eso fluya no hay que hacer mucho…

En estos últimos días algunas publicidades han logrado obtener mi total, absoluta y eterna antipatía. Esta vez no fue la “parejita consumista” que todo quiere.

Tampoco es esa serie tan “creativa, dudosa y lisérgica”   del Banco Galo. En la que el padre de una adolescente, no duda en entregar a su hija y hasta a su camioneta a  vago asumido y confeso, porque el banco el dio un préstamo.

Esta vez fue algo peor, algo que no sé como describir por su indescriptibilidad. Algo que analizado desde un costado amable parecería la obra de un absoluto idiota. 

Es un continente de todos los clichés, y demás elementos indeseados y aborrecidos. Esos que sacan de las casillas, y ,en lugar de atraer tu atención, atraen improperios y por ques.

La susodicha publicidad del Banco Magro tiene como protagonista un hombre pequeño y un poco fuera de escala. Hecha con muchas más aspiraciones que resultados concretos.

Supongo que la intención de los genios que la cranearon fue que sea graciosa. Es una tremenda pena que no lo hayan logrado.

Esta plagada de pseudo chistes obvios y situaciones forzadamente jocosas. Pero en la realidad todo es definitivamente malo.

Como para muestra basta un botón, les doy un  ejemplo: El pequeñín en cuestión, con un tono un tanto extraño,  hace referencia a que para retirar un auto sin prenda no es necesario ir desnudo. DE SO PI LAN TE

En mi opinión, el protagonista en cuestión, constituye un“hurtotributo” de ultima película de Franchela. La que se esperaba fuera un éxito rotundo, que no fue. Porque de otra manera, no se explica…

Aunque tal vez me equivoque, tal vez la publicidad tenga un mensaje encriptado. O lo que es peor invisible a mis ojos, cegados temporalmente por el mal humor al ver aparecer al personaje contra hecho.

Sea lo que fuere la publicidad es espantosa. En fin, se hace lo que se puede y lo que no se compra hecho.

Besooo

 

 

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