jueves, 4 de diciembre de 2014

Cambalache + Macondo= Argentina… y se quedaron cortos


La realidad me supera y me exaspera. Me atraviesa, me enfurece, luego como una niña mal criada mi mira, se rie en forma socarrona y me saca la lengua.
Cuando era chica, allá por el siglo pasado. Mis padres y maestros me decían que tenia que estudiar si quería ser alguien en la vida. Que solo los que estudiaban podían acceder a buenos empleos y a una vida acomodada.
Que si me esmeraba y hacia mi trabajo con responsabilidad, cada vez iba a llegar mas alto, muy alto hasta tener una oficina casi en el cielo.
Ellos aplicaron los principios que les fueron transmitidos de sus padres y abuelos. Generaciones y generaciones que trabajaron y lucharon por procurarse un futuro mejor.
Antes en el siglo pasado, y en el otro, y el otro, y el otro,  las cosas eran así. Claro, eso fue antes de los acomodos, La Campora y la Década Robada. Antes la gente estudiaba y  trabajaba con ahínco para progresar.
Los inmigrantes ni bien bajaban del barco buscaban un trabajo. A nadie se lo ocurría ir a una oficina del ANSES para que le dieran un subsidio, eso hubiera sido una vergüenza. También hubiera sido una vergüenza robar, o estar preso.
Eso ahora es natural, cotidiano, una forma honesta de ganar 4.400 pesos, mas aguinaldo, mas vacaciones.
Que equivocado estaba Discépolo cuando dijo: “lo mismo un chorro que un gran profesor”… No es lo mismo, pero para nada. Convertirse en profesor lleva años de estudio y trabajo, en cambio convertirse en chorro solo unos momentos y una dosis de paco.
Un profesor gana un sueldo miserable, en cambio un chorro tiene un sueldo de 4.400 pesos mas vacaciones, mas aguinaldo, mas casa y comida.
Ellos matan a nuestros familiares, nos lesionan, nos roban, y en contraprestación debemos pagarle un salario. Un salario mucho mayor al que ganan personas que trabajaron toda su vida, e incluso un salario mucho mayor al que ganan muchos de nosotros.
No espero que los que nos gobiernan tomen conciencia en este año y piquito que les queda. Durante estos 10 larguísimos años nos han dado sobradas muestras de que son unos inútiles, unos corrupto. Lo único que imploro es que intenten no dejarnos un estropicio mas grande del que hay.
Tal vez las cosas no sean como hoy las veo… hoy tengo un jueves negro, que no me permite ver la luz en el fondo del tunel.
Beshoooooooooooo

miércoles, 22 de octubre de 2014

Aclaraciones de miércoles

Los miércoles tienen ese no se que, que hacen que mi imaginación sea atrapada por mi interés. Ambos logran hacer salir a  mi musa de su placido  letargo para que inspire un poco de realidad, y me inspire con sus aspiraciones de miércoles.

En esta ultima década hemos visto y oído de todo. Escusas, afirmaciones soberbias, manipulación y utilización. La magia tampoco estuvo ausente en esta “¿década ganada?”, hemos visto bóvedas convertirse en bodegas. Y médanos que en algún momento del día se convertían  en vivienda de  un vicepresidente procesado. Hemos visto a artistas convertirse en chupamedias. Y a políticos darse vuelta en el aire cual panqueque.

En esta década ganada para algunos, y perdida para la mayoría de nosotros, todo puede pasar. Y lo peor es que no sólo pasa, también se queda.

Las elecciones se acercan y los K tienen un mal presentimiento. Ya no navegan en las aguas del 54%, pero no se resignan, por eso amenazan, juran y perjuran. Ellos o la nada misma…

Sin ellos no habrá planes, ni asignación universal, ni medicamentos, ni futbol para todos. Claro, si ellos hubieran hecho las cosas bien, y esta realmente fuera una década ganada, no se necesitarían los planes ni los medicamentos, ni el futbol.

Porque todos tendrían un trabajo digno, un trabajo en el que recibirían un salario que les alcanzara para vivir, y de acuerdo a su capacidad y capacitación. Un trabajo con el cual  podrían comprar una vivienda digna, y no sería necesario que ocuparan un terreno.

Un trabajo que le permitiría educar a sus hijos debidamente. Darles de comer, vestirlos, y comprarle los medicamentos que necesiten. Un trabajo del cual se sintieran orgullosos e incluidos dentro de una sociedad justa.

Claro, ese sistema no es un sistema populista. Es un sistema como tienen todos los países civilizados de este mundo. Un sistema normal, habitual, es un sistema que el que todo funciona debidamente.

Un sistema que solo designa mandatarios y no Dioses perpetuos que todo lo pueden. Personas de carne y hueso a las que elegimos para que trabajen para nosotros. Personas que deben rendirnos cuentas de sus actos. Personas que deben desarrollar su tarea dentro de ciertos cánones de legalidad y honradez

Un sistema que ellos detestan por que los opaca. Un sistema que no les permite desarrollar, ni convertirse en iluminados, ni en mesías. Un que los convierte un humanos mortales comunes y corrientes.

Un sistema que no les permite gobernar desde el más allá o volver de la muerte. Un sistema que no permite el surgimiento de caudillos populistas que hacen un uso indebido del pueblo y las instituciones en propio beneficio.  Un sistema que no permite modificar y usar la historia a su antojo, ni rodearse de ignorantes con muchas agallas y poco seso.

Comenzó la cuenta regresiva, las amenazas no hacen mella. Siempre se puede estar peor, y ustedes nos lo han demostrado durante estos 10 años. Si ustedes son el bienestar y el progreso. Entonces yo y muchos como yo, preferimos la nada misma.

Beshooo

domingo, 28 de septiembre de 2014

La nueva cultura

Hacía centurias que no escribía. Los temas me pasaban, superaban y atravesaban. Mi atención estaba como en un partido de tenis, los temas van, vienen, vuelven y no permanecen.

La realidad nos supera y nos exaspera. Robos, secuestros, hurtos, arrebatos y asesinatos. Ladrones hablando por televisión, tratando de explicarnos porque ellos son las victimas. Porque ellos salen a robar…

A nosotros jamás se nos hubiera ocurrido  explicarle  a ellos porque salimos cada día a trabajar. Viajando en colectivos repletos, o en trenes inseguros. Aguantando hasta no dar mas situaciones injustas e inequitativas.

Y no lo explicamos porque es algo natural, algo que mamamos. Esa es nuestra cultura, algo que se transmitió de generación en generación. No lo cuestionamos, es así, siempre lo ha sido. Y siempre lo será…. ¿lo será?

No sé, a veces se me hace difícil creerlo… Sobre todo cuando veo, escucho y analizo lo que pasa. Esta nueva cultura del facilismo, del tomar lo que se necesita. Parece que la necesidad todo lo habilita y lo permite.

La necesidad tiene cara de hereje y en su nombre se cometen herejías. Si se necesita una casa, se toma un terreno y listo. Si se quiere un celular se lo roba, y lo mismo con un par de zapatillas, o una mochila, una imprenta para hacer dinero, terrenos fiscales en la provincia de Santa Cruz para hacer hoteles, o lo que sea. Todo es sencillo e instantáneo.

Esta nueva cultura iguala para abajo, es mas sencillo, es mas justo y parejo. Por eso la nota mas baja es un 4 para que nos niños aprendan a que no deben esforzarse demasiado,  y estudien poquito para no fatigar el seso.

Después, cuando son mas grandecitos, entran a una agrupación política que funciona como una agencia de colocaciones. Ahí aprenden que el merito los hace llegar alto, muy alto. Porque cuanto mas chupamedias son, mas ascienden, y por supuesto más ceros tiene su salario.

No importa que no vayan nunca a trabajar, eso es lo de menos. Siempre habrá algún empleadito de poca monta. Que hace muchos años que esta donde está, y que estudió para estarlo. Pero como no sirve para nada mas que para hacer su trabajo, nunca asciende.

Lo importante no es el trabajo sino el número, la manada, el bulto  que hagan  en los actos.  La incultura los hace dóciles,  obedientes, eso los hace permeables. Ellos son como autómatas que repiten todo cuanto se les indique como si eso fuera la voz de Dios. Es sencillo, no hay mucho que pensar, después de todo, ellos piensan por todos.

Lo importante es defender a los que menos tienen, y por supuesto, defender a los que menos roban. Después de todo… como decía mi abuela:”entre bueyes no hay cornada”.

Ellos tienen derechos y garantías, nosotros somos ejecutados como bestias salvajes por defender a nuestras familias,  lo que tanto costo conseguir, o guiados por la impotencia. Ellos tal vez piensen que son mejores, por que son iguales a ellos, los que no están enterados de nada.

Los que piensan que es mejor negar que asumir, ignorar que conocer. El darse por enterado genera es complejo y costoso. Es mejor mantener una ficción y tapar todo, un vicepresidente chorro y falsificador. Amigos que todo lo tienen y que todo lo tapan.

En ocasiones me avergüenzan las cosas que ocurren en mi país. Como me gustaría que todo cambiara, como me gustaría que  todo fuera mejor. Y que los gobernantes no solo estén a nuestra altura, sino que nos superen.

Seguramente eso ocurra algún día, yo desde mi pequeño bastión de las causas perdidas, no pierdo las esperanzas.

Beshoooo

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